lunes, 10 de diciembre de 2012

POTENCIAR LA EDUCACION INFANTIL



POTENCIAR LA EDUCACIÓN INFANTIL

Publicado en El Periódico de Catalunya el 10 del XII de 2012

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En España, la Educación Infantil está considerada como parte del sistema educativo, predominando esta orientación sobre la meramente asistencial. Aunque esta etapa (0-6) no es  obligatoria, al ciclo de los 3 a los 6 años, que es gratuito, acuden la práctica totalidad de los niños y niñas.  Ocurre igual en Francia, Italia, Suecia o Dinamarca, donde casi el cien por cien de los niños y niñas mayores de tres años están escolarizados.
Esta situación no se da en todos los países: en Finlandia, Corea, Suiza,  Australia, Irlanda y otros, la escolarización se inicia más tarde, a partir de los cuatro o cinco años. Son pocos los padres que eligen instituciones escolares para las edades anteriores. La atención de los menores de cinco años se efectúa en centros de carácter asistencial, privados o ligados a empresas o instituciones locales; también en formas variadas de organización de las propias familias. Ello no significa que no se empleen recursos públicos para la atención a la infancia. Son comunes las ayudas económicas o los periodos prolongados de licencia laboral que permitan el cuidado y educación de los niños en los hogares.
Esta diversidad no contradice lo que es unanimidad en todos los países avanzados: que las bases del aprendizaje se deben iniciar a edades muy tempranas. Ello conlleva una apuesta por la educación infantil entendida como el conjunto de formas organizativas (escolares y no escolares) y actividades desarrolladas en una gran diversidad de modalidades, que tiene como denominador común que todas ellas están diseñadas para fomentar el aprendizaje y el desarrollo emocional y social de los niños.
Lo que no es tan habitual es la escolarización en el periodo de cero a dos años. En casi todos los países las tasas son muy bajas, casi siempre menores al cinco o seis por ciento, lo que no significa que los poderes públicos de estos países no velen con normas y ayudas económicas la asistencia y la educación de los niños. En España se ha optado por crear instituciones que ofrecen el primer ciclo de la etapa infantil con carácter escolar. Es una apuesta que muchos expertos creen de futuro, como lo está siendo la escolarización a partir de los tres años que está creciendo en la mayoría de países de la OCDE. A pesar de la no gratuidad del ciclo, España se sitúa en el primer lugar mundial en tasas de escolarización de estas edades, seguida a distancia por Rusia. Destaca Cataluña donde un 57% de los infantes de dos años acuden a escuelas infantiles.
Esta apuesta tan decidida por la educación infantil escolar responde al convencimiento de que este modelo garantizará, mejor que cualquier otro, la igualdad de oportunidades y los mejores resultados educativos posteriores. Contrariamente, algunas investigaciones no recomiendan la escolarización tan temprana. Bruce Fuller (Universidad de Berkeley) dice que cuanto más pronto es escolarizado un niño, menor es su desarrollo social y emocional. Otros, Robin Alexander (universidad de Cambridge), alerta de los perjuicios de una excesiva escolarización a estas edades. De todas formas, la mayor parte de las conclusiones de la investigación pedagógica apuntan en sentido contrario.
Los estudios derivados del Informe Pisa son concluyentes: los sistemas de alto rendimiento más equitativos son los que no discriminan socioeconómicamente en la educación infantil; los estudiantes de quince años que tuvieron escolarización infantil obtienen siempre, en todos los países, mejores rendimientos escolares. De estos, los más beneficiados son los jóvenes de condición económica y social más baja. Para ellos, las escuelas infantiles son claves para su desarrollo.

Como señala el informe Delors, la educación infantil  “puede contribuir a la igualdad de oportunidades al ayudar a superar los obstáculos iniciales de la pobreza o de un entorno social o culturalmente desfavorecido”.  Si la educación es un derecho y hay que compensar las desigualdades, queda claro a quien deben dirigirse las ayudas, si es que los recursos no alcanzan para todos.
Joaquim Prats
Catedrático de la UB

3 comentarios:

  1. Ciertamente lo que habría que lograr como primer objetivo es que la enseñanza de 3 a 6 años fuera gratuita y universal, aunque no sea obligatoria. Las diferencias que se producen en el acceso a la educación en estas edades crea desigualdades, sobre todo por la presión de los padres/madres en el aprendizaje de la lectura y escritura
    Xosé M. Souto

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  2. Completamente de acuerdo con las tesis del artículo.
    El problema es que la escolarización de 3 a 6 años está masificada: 27 alumnos en P3 en mi centro. Dudo que sea beneficioso a largo plazo. Que en casa estarían peor y sin atención, no es un consuelo. Es la otra cara de un problema muy serio: la desatención creciente de la primera infancia. En fin demasiada custodia y aprendizaje personalizado insuficiente...
    Un abrazo,
    Boris

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    1. Muy de acuerdo con Boris, y con la tesis del artículo de Ximo Prats.
      La educación infantil es muy importante, sobretodo para compensar las desigualdades sociales. Pero la atención actual en las aulas masificadas no ayuda.
      Sería necesario reducir el número de alumnos por aula, no más de 15. Ampliar las zonas de juego y de atención al bienestar global del alumno. Y favorecer la atención de las familias (madres y padres) a los pequeños: promoviendo medías jornadas hasta seis años, como mínimo.

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